¿Qué es el EMDR y cómo funciona?

El EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es un abordaje psicoterapéutico orientado a ayudar al cerebro a reprocesar recuerdos que quedaron “atascados” tras experiencias difíciles.

Cuando un evento nos supera en un momento vital de nuestra vida —un accidente, una pérdida, una agresión o incluso una acumulación de micro-estresores— el sistema natural de procesamiento de nuestro cerebro puede desajustarse.

¿Qué sucede cuando esto pasa?

Que el recuerdo se almacena con demasiada carga (sensaciones, imágenes, pensamientos negativos, emociones intensas), quedando “mal colocado” y reactivándose ante situaciones en el presente que, a veces, ni se parecen a lo que te ocurrió… salvo en una única cosa: la emoción que viviste.

El resultado: el cuerpo activa señales de peligro en momentos que no lo son, y aparecen síntomas como ansiedad, evitación, flashbacks, insomnio o una sensación de alerta constante...

Una intervención con EMDR permite darle una segunda oportunidad a tu cerebro para ordenar lo que no pudo y que reprocese esa experiencia hasta que pierde intensidad emocional.

¿Cómo funciona el EMDR?

Aquí es donde la mayoría espera una explicación complicada, pero la realidad es mucho más sencilla (aunque sorprendente). El proceso de EMDR parte de algo cotidiano: cuando dormimos, nuestros ojos se mueven de un lado a otro durante la fase REM.

Justo ese movimiento ayuda al cerebro a procesar y ordenar lo que hemos vivido.

El EMDR utiliza este mismo principio, pero en estado de vigilia.

Durante una sesión, el terapeuta te acompaña para que conectes con ese recuerdo o emoción que sigue doliendo. No se trata de contarlo todo en detalle ni de revivir el trauma de forma desbordante. Mientras tienes presente esa experiencia, el terapeuta guía movimientos oculares usando una herramienta digital muy vanguardista que facilita la eficacia.

Lo curioso es que, a medida que avanza el proceso, la escena va perdiendo intensidad. Es como si, poco a poco, dejaras de estar dentro del incendio y pudieras mirarlo desde fuera, con distancia.

Esto no borra recuerdos ni hipnotiza, pero deja de doler, de condicionar tus reacciones o tus relaciones.

Y, por supuesto, es completamente indoloro.

¿En qué se diferencia EMDR de otras terapias recomendadas?

Mientras que otras terapias pueden ayudarte a gestionar mejor los síntomas o a entender por qué te ocurre lo que te ocurre, el EMDR va a la raíz.

A ese recuerdo, esa imagen o esa sensación física que quedó “congelada” y que sigue activándose en tu día a día. Por eso, muchas personas que han probado otros enfoques y sentían que “algo seguía ahí”, encuentran en EMDR una forma de cerrar el círculo.

¿Te has preguntado alguna vez por qué, aunque entiendas racionalmente que “ya pasó”, tu cuerpo sigue reaccionando como si estuvieras en peligro?

El EMDR se centra justo en ese desajuste entre lo que sabes y lo que sientes.

¿Quién puede beneficiarse de la terapia EMDR?

  • TEPT y otros problemas relacionados con el trauma y el estrés

  • Personas con ansiedad persistente.

  • Ataques de pánico.

  • Fobias.

  • Duelos y pérdidas de seres queridos.

  • Problemas de autoestima.

  • Bloqueos que parecen inexplicables.

La lista es larga.

En Instituto Lanzas, vemos cada día cómo personas que vienen diciendo “no sé por qué me afecta tanto esto” descubren que, al trabajar con EMDR, ese malestar empieza a perder fuerza, a dejar espacio para otras formas de estar. No hace falta que el recuerdo sea nítido ni que el dolor sea “lógico”. Basta con sentir que hay algo que no termina de cicatrizar.

¿Hay evidencias científicas?

Desde su creación en los años 80 por Francine Shapiro, ha acumulado cientos de estudios que avalan su eficacia, especialmente en el tratamiento del trastorno de estrés postraumático. Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, la Asociación Americana de Psiquiatría o el Ministerio de Sanidad español la recomiendan como tratamiento de primera línea para el trauma.

Pero la investigación va más allá: cada vez hay más datos sobre su utilidad en ansiedad, depresión, duelos y dificultades emocionales diversas.

Podemos decir con seguridad bajo nuestra experiencia que que más de 1.000 personas han conseguido resultados en Instituto Lanzas gracias a nuestro propio Método de Precisión combinado con EMDR.

¿Cómo es el proceso para hacer terapia EMDR con nosotros?

Para ejemplificarlo de manera sencilla, piensa que el EMDR es como un arco con flechas.

En si mismo, no sirve de mucho si no sabemos donde disparar.

Después de más de 10 años hemos desarrollado un método propio que nos permite encontrar el origen del problemas para abordarlo desde la raíz. Es decir, encontrar esa diana para que cuando disparemos realmente obtengas resultados reales.

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