La Suite de Instituto Lanzas

Las apps con las que mejoras tu manera de hacer terapia y tus pacientes avanzan más.

Para psicólogos que quieren que sus pacientes vean y sientan lo que están trabajando juntos en sesión. Las mismas apps que uso cada día, ahora en tu consulta y con tu marca.

Quiero la Suite

Más de 150 psicólogos se apuntaron para ser los primeros en usarlas.

Nueva, desde el 23 de octubre

«Yo vine por la ansiedad. ¿Qué tiene que ver mi padre?»

Llevas unas sesiones con tu paciente. Habéis llegado a algo importante. Y a mitad de sesión te suelta: «Yo vine por la ansiedad. ¿Qué tiene que ver mi padre aquí?».

Tú te quieres rasgar las vestiduras. En cada sesión ves cosas que tu paciente ni se imagina: por qué reacciona así, de qué se está protegiendo, por dónde hay que empezar. Así que se lo explicas, evidentemente. Le cuentas el plan, le haces la psicoeducación. Y él asiente: «Ya, si yo lo entiendo. Pero sigo igual».

Ahí, sin querer, te pones a convencerle. Otro ejemplo, otra explicación… aunque sabes perfectamente que eso no tiene ningún sentido 🙈

Tú, mientras se lo explicas, estás viendo la línea que va de su padre a la ansiedad que le trajo. Él solo tiene tus palabras para seguirla: no ve nada, no toca nada. Así que todo se le queda en una capa intelectual. Lo entiende, sí. Pero le impacta muuucho menos.

Y se nota. Asiente, te dice que lo entiende, y a la semana siguiente vuelve con el mismo bloqueo. Siente que no avanza (aunque lo esté haciendo), se va desconectando de la terapia, y cada sesión se parece más a convencerle. Hasta que un día, al despedirse, te dice: «mejor lo dejamos para dentro de quince días».

Y ojo, tu trabajo es bueno (muy bueno). Solo que tu paciente no lo está viendo.

Un paciente, de espaldas, recorre en el iPad la presentación de su mapa de conflictos, con la psicóloga desenfocada al fondo.

Que tu paciente vea su terapia

Así que mi equipo y yo empezamos a hacerlo al revés: que el paciente vea su terapia y la toque.

Te pongo un ejemplo. En la primera sesión, su caso entero dibujado en un mapa, delante de él. Luego, sus emociones en una pantalla, sus creencias en cartas que elige él, sus defensas delante, como partes a las que puede mirar en lugar de pelearse con ellas.

Como lo ve y lo siente, se le queda, y por eso avanza más. Y a ti te ve de otra manera.

Nos pasa constantemente: el paciente se queda mirando la pantalla, dice «wow», nos pregunta si puede hacer una captura y luego se la enseña a sus amigos.

Nos dicen que les transmite muchísima confianza, y que ningún psicólogo había hecho esto con ellos.

Se nota hasta en las reservas: reservan antes la siguiente sesión, y muchas veces varias de golpe.

Si algo del mapa no encaja, te lo dice él ahí mismo y lo corregís juntos, desde la primera sesión.

Lo mejor de todo es que ya no tienes que convencerle de nada. Va tocando su pantalla y se va dando cuenta él.

Para trabajar así:

  • No tienes que cambiar tu forma de hacer terapia. Usas la herramienta en el momento de la sesión en el que te ayuda, y lo demás sigue siendo tuyo.
  • No tienes que hacer EMDR. Identificar emociones, encontrar creencias, la hipótesis del caso o el plan que compartes con tu paciente lo hacemos todos los psicólogos.
  • No tienes que saber de tecnología ni de IA. Eso me lo dejas a mí, que disfruto como un niño con esto 🤓

Empecé haciéndolas para mi consulta. Luego las usó todo mi equipo. Y cuando empezaron a escribirme psicólogos preguntando dónde podían conseguirlas, te confieso que me dio un poco de vértigo: abrirlas era montarme la competencia yo solito.

Hasta que pensé: David, hijo de mi vida, si esto ayuda a tus pacientes, ¿por qué no a los de ellos?

Pues aquí están 🙌 Las he juntado en La Suite: apps para usar en sesión, con tu paciente delante y con tu marca. Esto es lo que cambia en tu consulta cuando las abres.

  1. En el procesamiento. La estimulación bilateral, con los protocolos dentro

  2. Cuando se defiende. Con el trabajo, esa parte la va poniendo cada vez más lejos

  3. El contenedor para cerrar la sesión

Lo que cambia en tu consulta, hoy

La Suite de Instituto Lanzas es una suscripción a las apps que usamos cada día en sesión, para que tus pacientes vean lo que trabajáis y avancen más. A tu manera y con tu marca.

En la primera sesión. Con el mapa de conflictos, tu paciente sale de la primera sesión con su caso delante y un plan que entiende. Cuando lo entiende, le cuesta mucho menos seguir. Y si el caso viene desordenado, vas colocando las piezas según salen y el mapa las ordena por ti. Luego lo sigues llenando sesión a sesión: cada diana marcada como pendiente, en curso o trabajada, con su curva de mejora. Y el día que siente que no avanza, se lo enseñas: aquí estabas el primer día, aquí estás ahora.

Mientras tu paciente te cuenta que hace meses que no duerme, ya no vas sosteniendo en la cabeza qué te falta por preguntar y dónde encaja cada cosa: ese orden lo lleva el mapa. Tú no le quitas los ojos de encima, y te fijas en cosas mucho más sutiles.

Curva de mejora de una diana: el malestar baja y la creencia positiva sube sesión a sesión.
Un paciente, de espaldas en una butaca de bouclé de su casa, en videollamada con su psicóloga, que le sonríe desde la pantalla del portátil.

Cuando te dice «no sé». Le preguntas qué siente y te contesta «no sé, mal». Insistes, y ahora resulta que está bien, solo cansado. Y acabas proponiéndole tú palabras, con la duda de si la que elija es suya o tuya. Con el Emocionómetro marca en una figura dónde lo nota y llega a su emoción desde ahí. Tú la ves aparecer en tu pantalla. Y sales de ahí sabiendo que la emoción con la que vais a trabajar es suya, no la que le pusiste tú.

Una paciente, desde detrás de su hombro, marca en el Emocionómetro de su móvil dónde lo nota, con su psicóloga en videollamada en el portátil.

Con las creencias. En lugar de leerle un listado, tu paciente va pasando cartas en su móvil y se queda con la que le resuena (sí, un poco como hacer match 😉). Y como la elige él, se acuerda de ella. La creencia con la que vais a trabajar es suya desde el principio.

Un paciente, de espaldas junto a la ventana, pasa las cartas de creencias en su móvil durante una sesión online.
Al final, «Tu creencia, con la que vas a trabajar hoy»: la que ha elegido el paciente.

Cuando se defiende. Por fin rozáis lo que está en el origen y, justo ahí, se te va: se pone a racionalizar o te cambia de tema. Y tú, por dentro: «otra vez» 😅. Con el protocolo de defensas, tu paciente coloca sus partes en la pantalla a la distancia a la que las siente (su crítico, enorme y pegado a él), y tú tienes delante qué preguntarle en cada paso. Con el trabajo, esa parte la va poniendo cada vez más lejos.

Vista del paciente
Vista del psicólogo

En el procesamiento. La estimulación bilateral, con los protocolos dentro: el de las defensas que te acabo de contar, el contenedor para cerrar la sesión, el abrazo de la mariposa. Cada tanda lleva su número de pasadas y se para sola, así que si se desborda puedes atenderle sin tocar nada. Y con detalles que las herramientas gratuitas no tienen, como que la pantalla le recuerde al paciente que respire después de cada tanda. Parece una tontería, pero es lo que hace que no se desconecte. Y tú pasas la tanda mirándole a él, no a la pantalla.

En consulta, una paciente de espaldas sigue la bola de la estimulación bilateral en un iPad sobre un soporte; la psicóloga, desenfocada, la mira a ella.

Con tu marca. Tu logo y tus colores en todo lo que ve tu paciente. Lo vive como parte de tu terapia (y tú quedas genial). Y cuando se lleva su mapa y se lo enseña a sus amigos o a su familia, va con tu logo, tu web y tu Instagram.

Una psicóloga, de espaldas en su escritorio de nogal, elige en el portátil el color y el nombre de su consulta en Tu marca.

Piensa en la próxima vez que te llegue un paciente nuevo. Acaba la sesión, él se queda mirando su mapa en la pantalla, en silencio, y antes de irse te pregunta cuándo es la siguiente.

Lo que llega. La Suite crece cada vez que creo algo nuevo, y créeme que no paro. Lo próximo es el Biograma, para identificar los recursos de tu paciente incluso antes de la primera sesión. Cuando llegue, lo tendrás dentro sin pagar más.

Cómo funciona:

  • Entras al momento. Pones tu logo y tu color, y en la siguiente sesión ya está ahí.
  • La usas en consulta o por videollamada, como trabajes tú. Por videollamada ves en tu panel lo mismo que él en su pantalla, sin compartir nada, y él no se queda solo hablando: también marca y elige en su pantalla. Y no instala nada.
  • Tu paciente se identifica con un código, no con su nombre. El mapa se descarga como imagen y lo guardas en la ficha que ya tienes en Eholo, Notion o tus carpetas de siempre. Así sigues llevando tus fichas como hasta ahora.
  • Dentro tienes la formación de uso de cada herramienta y de cada protocolo, paso a paso. Y una clase en la que llevo al mapa un caso real de mi consulta, de los que no son nada lineales.
  • Es una licencia por psicólogo. Si sois varios en un centro, cada uno tiene la suya.
David Lanzas en su mesa, con el iPad en la mano, atendiendo una sesión por videollamada.
Un paciente, de espaldas en su casa, con el portátil abierto y las tarjetas de creencias en el móvil.
Mensaje de Laura, psicóloga, en el grupo de Telegram de la Suite: «No solo me parece una pasada a nivel de tecnología. También me está resolviendo algunas dudas que tenía a nivel de evaluación».

Es para ti si…

  • Tus pacientes te dicen que lo entienden, pero siguen igual.
  • Quieres que tu paciente vea y entienda lo que estáis trabajando.
  • Trabajas con emociones, partes y trauma (no hace falta que hagas EMDR).
  • Te ves explicando lo mismo varias veces, sesión tras sesión.
  • Tienes el conocimiento. Lo que te falta es una herramienta que lo haga visible para tu paciente.
  • Tus pacientes terminan la primera sesión sin un plan claro de por dónde vais.

Probablemente no es para ti si…

  • Prefieres guardar la conceptualización del caso para ti, en lugar de que tu paciente vea su mapa.
  • Tu trabajo se centra en lo cognitivo-conductual y no sueles entrar en las emociones, las partes o el trauma.
  • Buscas un sistema cerrado que te diga exactamente qué hacer en cada sesión, en lugar de aprender a llevar las herramientas a tu manera, con formación y protocolos para acompañarte.
  • Ves la IA como una amenaza para tu trabajo y no te interesa ver qué puede hacer por ti en consulta.
Mensaje de Sara, psicóloga, en el grupo de Telegram de la Suite: «Esto de que puedan interactuar ellas me parece una fantasía», sobre el Emocionómetro.

Tres sesiones en diez minutos

Hace poco le enseñé el mapa a una paciente al acabar su primera sesión. Le pregunté cómo se iba y me dijo que, por fin, alguien le daba estructura. Que se le había abierto una ventana. Y que por primera vez tenía esperanza de mejorar de verdad.

Yo, con eso, ya tenía el día hecho.

No habían pasado ni diez minutos cuando me llegó el aviso: había reservado tres sesiones más. TRES.

David Lanzas en una terraza de Madrid, con americana azul marino y jersey de cuello alto.

Y no es casualidad. Llevo más de 13 años como psicólogo, especializado en trauma. Me formé en EMDR y muy pronto empecé a crear mis propios protocolos, que hoy son la metodología de Instituto Lanzas. Mi equipo, que somos 8, usa estas apps cada día, y las vamos puliendo con cada paciente. Y yo no estoy en sus sesiones: el protocolo va dentro de la app, así que funcionan igual en sus manos que en las mías. Ah, y estoy escribiendo un libro para Penguin Random House (todavía me tengo que pellizcar).

Esto es lo que me están contando las primeras psicólogas de fuera de mi equipo que ya las usan:

Mensaje de Laura Moreno, psicóloga, en el grupo de Telegram de la Suite: cuenta que una paciente, con el Emocionómetro, se dio cuenta del nudo en el estómago.
Mensaje de Vanesa, psicóloga, en el grupo de Telegram de la Suite: «Entrenando el mapa de conflictos! Paciente que se ha entusiasmado».

Lo que tienes dentro

  • Todas las apps de la Suite, las de hoy y las que vayan entrando: el mapa de conflictos, la estimulación bilateral con sus protocolos, las tarjetas de creencias y el Emocionómetro.
  • Uso ilimitado con todos tus pacientes, y tu marca en todo lo que ven.
  • La formación de uso de cada herramienta y cada protocolo, con la clase del caso real llevado al mapa.

Los extras de esta apertura

Bonus: canal de Telegram de fundadores, abierto hasta finales de enero de 2027. Para todo el que entre en esta apertura. Cuando algo cambia en cómo uso las apps en mi consulta, o cuando descubro que algo funciona mejor de otra forma, lo comparto ahí. Acceso exclusivo para esta edición.

Fast action: Kit Reputación. Las 10 primeras reciben el Kit Reputación: plantillas para comunicar que, contigo, tus pacientes trabajan con herramientas que no encuentran en otra consulta.

Quedan [X] de 10.

Haz la cuenta con tu propia tarifa: con que un par de pacientes al mes reserven una sesión más en lugar de espaciar, la Suite ya se ha pagado.

Precio:

  • Mensual: 120 €/mes. Sin permanencia. La usas este mes y decides.
  • Anual: 100 €/mes. En un solo pago al año. Para quien ya sabe que se queda.

Y entres como entres, la Suite sigue creciendo y tú sigues pagando lo mismo.

Y una cosa más, de colega a colega: cuando tu paciente se lleva su mapa con tu logo y se lo enseña a los suyos, para él ya no eres un psicólogo más. Y con eso llega la seguridad de cobrar lo que vale tu trabajo.

Cerramos el lunes 9 de noviembre

Las puertas se cierran el lunes 9 de noviembre a las 23:59. Después no hay altas hasta la próxima apertura, y, sinceramente, todavía no sé cuándo será.

Con el cierre se acaba también la entrada a la comunidad de fundadores, que es solo para quien entre en esta apertura, y el Kit Reputación, que es para las 10 primeras.

Preguntas frecuentes

¿Voy a perder mi forma de trabajar?

No. Las apps no te hacen una sesión completa: entran en momentos concretos, como identificar emociones, encontrar una creencia o compartir el plan con tu paciente. Los protocolos están ahí si los quieres, pero no son obligatorios. Solo con las herramientas ya haces un upgrade tremendo a tu consulta. Mi objetivo no es que trabajes como yo (si lo fuera, no tendría un equipo: cada maestro tiene su librito).

Ya uso una herramienta gratuita para las tandas. ¿Por qué pagar?

Porque esa herramienta te sirve para hacer tandas, y la Suite va muchísimo más allá. La estimulación bilateral lleva los protocolos dentro, los presets de cada tipo de tanda y tu marca en la bola. Y además tienes el mapa, el Emocionómetro, las creencias y todo lo que va llegando.

¿Es solo para quien hace EMDR?

No, para nada. El mapa, el Emocionómetro y las creencias son para trabajo que hacemos todos los psicólogos. Si además haces EMDR, tienes la estimulación bilateral.

No tengo tiempo para probarlas.

En diez minutos las pruebas con un paciente en sesión. La próxima vez que te diga «no sé», abres el Emocionómetro y lo ves. Y si te surge una duda, cada app tiene su «Cómo se usa» ahí mismo. Te lo prometo.

¿Y si no sé llevar el mapa con un caso desordenado?

Vas colocando las piezas según salen, sin preocuparte del orden: el mapa tiene un botón que te lo ordena. Y para verlo en un caso de verdad, dentro de la formación tienes la clase en la que llevo al mapa, paso a paso, un caso real de mi consulta con varios objetivos y síntomas que van saliendo.

¿Me compensa una suscripción?

Si eliges el mensual, no hay permanencia: te quedas mientras te sirva.

¿Qué pasa con los datos de mis pacientes?

Tu paciente se identifica con un código, nunca con su nombre, y el mapa se descarga como imagen para que lo guardes en la ficha que ya usas. Todo está alojado en la Unión Europea, va cifrado, y ninguna app envía los datos de tus pacientes a una IA.

¿Mi paciente ve mis notas?

No. Tus notas las ves solo tú. Tu paciente ve su pantalla y, en el mapa, la presentación final de su caso que preparas con un botón.

¿Funciona en presencial?

Sí. En consulta abres la vista de tu paciente en otra pestaña y giras la pantalla hacia él; por videollamada, le mandas un enlace o un QR. Y no tiene que instalar nada.

Al final es sencillo: puedes seguir como hasta ahora, o abrirla en tu próxima sesión y ver qué pasa cuando tu paciente se ve en la pantalla. Yo ya sé lo que pasa 😉

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Ábrela en tu próxima sesión. Mensual y sin permanencia.